Domingo, Noviembre 28, 2021
   
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El Rincón de los Idiomas

Enfermedades raras en animales domésticos

La traducción veterinaria es una de las especialidades de Okomeds, una agencia de traducción médica especializada en ciencias de la vida y de la salud, Pero para nosotros la traducción veterinaria es algo muy especial ya que prácticamente todo el equipo comparte su vida con un animal de compañía: perro, gato, tortuga, canario, loro…

 

En Okomeds amamos a esos pequeños compañeros de otras especies con los que tenemos la suerte de compartir la vida, unos leales compañeros que como nosotros, sufren dolencias y enfermedades que tenemos que combatir o, mucho mejor, prevenir siguiendo el programa de vacunación periódica que te aconseje tu clínica veterinaria.

Pero al igual que pasa con los seres humanos, nuestros perros y gatos pueden verse afectados por una serie de enfermedades raras o poco frecuentes, afecciones a veces muy difíciles de detectar y que pueden alterar severamente la salud de tu pequeño amigo. ¿Quieres que te contemos algunas de las enfermedades más raras y menos frecuentes de los perros y los gatos? Sigue leyendo…

 

La Enfermedad de Addison
Recuerdo que hace unos meses los traductores profesionales nos hicimos cargo de una traducción veterinaria sobre la Enfermedad de Addison, una afección bastante extraña del sistema endocrino de los cachorros y los perros jóvenes y de mediana edad.

Explicado de forma sumamente sencilla, podríamos decir que la Enfermedad de Addison o hipoadrenocorticismo se caracteriza porque las glándulas suprarenales del perro dejan de producir las hormonas que su organismo necesita para funcionar correctamente. La ausencia de hormonas da lugar a un cuadro de síntomas muy variado, desde pérdida del pelo a vómitos, diarrea, apatía, fiebre, pérdida o aumento de peso, aumento de la necesidad de beber agua, etc.

La Enfermedad de Addison es una enfermedad bastante peculiar porque comparte los mismos síntomas que otras afecciones bien conocidas por los veterinarios y los propietarios de las mascotas, unos síntomas que pueden alargar o, incluso, confundir el diagnóstico y la aplicación del tratamiento farmacológico más adecuado.

Ictus felino.

El ictus es un accidente cerebrovascular bastante frecuente entre los seres humanos, pero bastante infrecuente entre los animales de compañía que hacen una vida tranquila en el seno de un hogar. El ictus felino es una enfermedad rara entre los gatos caseros ya que están menos expuestos a los golpes, las peleas o las enfermedades que sus compañeros que viven en la calle en las llamadas colonias felinas.

En el ictus felino la arteria que se ocupa de llevar sangre y nutrientes al cerebro del animal se rompe, se estrecha o se bloquea total o parcialmente y deja de cumplir su función. Como el riego sanguíneo se ha interrumpido, las células del cerebro no reciben el alimento que necesitan para subsistir y comienzan a morir y a dejar de cumplir sus funciones. Como en otro tipo de enfermedades raras, los síntomas del ictus felino se pueden confundir con otras patologías más comunes: desorientación, visión borrosa, pérdida del equilibrio, nauseas y vómitos, etc.

 

Síndrome de la columna rota y síndrome de la cola de Límber.

Quizás has visto en Internet las fotografías de Quasimodo, un perro pastor alemán aquejado de una enfermedad poco frecuente llamada síndrome de la columna rota. Esta patología también recibe el nombre de síndrome de columna corta y explica mejor el problema: la columna del animal no tiene la longitud normal y hace que el tronco del perro se acorte drásticamente. Según el perfil de Facebook que se ha creado para buscar un hogar a este perro callejero, sólo hay trece casos de perros con el síndrome de la columna rota en el mundo, curioso, ¿verdad?

El síndrome de la columna rota es una enfermedad poco habitual en los perros, pero, además, el protagonista de este caso viral también padece una segunda enfermedad rara: el síndrome de la cola de Límber – LTS por sus siglas en inglés- , también llamado síndrome de la cola rota o fría. El síndrome del LTS es una enfermedad que suele afectar a las razas de perros denominadas “de trabajo” y “de caza” como golden retriever, setter inglés, coonhounds, beagles, etc. En este síndrome la cola del animal, en vez de estar erguida, cae floja a lo largo de los cuartos traseros no porque los huesos de la cola estén rotos, sino porque hay carencias en los niveles de ciertas enzimas musculares.

Como ves, nuestros amigos peludos pueden sufrir enfermedades y afecciones tan extrañas como las que afectan a algunos seres humanos. ¿El consejo de Okomeds traducción veterinaria?: ante cualquier síntoma extraño de tu perro o de tu gato, acude a tu clínica veterinaria de confianza.

 

Dime a qué te dedicas y te diré cómo traducir tu página web

El otro día leí un interesante artículo sobre la excesiva uniformidad en la traducción de páginas web, ¿sabes a lo que me refiero? A que se están traduciendo exactamente igual una página web de una agencia de viajes, una revista online científica, un portal de inversiones en bolsa, una página web de servicios legales… ¿Todos estos sectores profesionales hablan el mismo lenguaje o argot profesional?: no. ¿La traducción científica es igual que la traducción financiera?: no. ¿La traducción médica se parece a la traducción jurada?: sí, igual que un huevo a una castaña.

¿Qué es el argot profesional? ¿Por qué es importante traducir nuestra página web respetando nuestra jerga o lenguaje profesional? Las respuestas, en el artículo de hoy.

Traducción de páginas web: el argot profesional

Cada sector profesional maneja un lenguaje propio que en el idioma original se plasma perfectamente en su entorno web, los artículos de su blog, sus fichas de productos o de servicios, etc. Pero cuando cambiamos de idioma, cuando elegimos leer esa misma página web en inglés, en alemán o en japonés, los traductores profesionales vemos cómo ese vocabulario especializado se desvanece por arte de magia y se sustituye por nombres, adjetivos, verbos y adverbios generalistas que empobrecen radicalmente el mensaje original de esa página web especializada en medicina, derecho, arte, publicidad…

Así, una página web profesional que en su idioma original trasmitía perfectamente el saber hacer de la empresa propietaria se convierte en un clon de una página web no especializada que lo mismo podría ser de una carnicería, que de una tienda de calcetines o de un kiosco de chuches.

¿Por qué la traducción de páginas web se ha estandarizado de esta forma? Quizá por culpa del uso y abuso de los programitas de traducción automática. Ya sabes de lo que estoy hablando: el propietario de una página web decide ahorrarse algo de dinero y en vez de buscar a una agencia de traducción en Madrid o a una agencia de traducción en Barcelona, accede al famoso traductor que empieza por G y comienza a copiar y pegar los textos web para trasladar palabritas de un idioma a otro.

Ahora me dirás que hoy en día los programas de traducción automática están muy avanzados y que ya no cometen errores ortográficos, sintácticos,  etc. De eso podríamos hablar largo y tendido, pero escucha: independientemente de que la traducción web esté llena de errores más o menos graves ¿se respeta el estilo lingüístico que caracteriza a los profesionales de ese sector? ¿Se utiliza un lenguaje especializado? ¿Se traducen correctamente las siglas o las nomenclaturas que, por ejemplo, necesita una traducción médica o una traducción científica?  ¿Se está traduciendo bien la nomenclatura especial de una traducción financiera? Mil y una preguntas y, quizá, una sola respuesta: chapuza.

Del mismo modo que un traductor aficionado no es un traductor jurado, un programa de traducción automática no puede acometer una traducción de páginas web especializada en una disciplina profesional concreta. Si, por ejemplo, invertimos presupuesto en tener una traducción jurada de calidad… ¿Por qué no hacemos lo mismo en nuestros entornos web? ¿Por qué confiamos algo tan importante como es la internacionalización de contenidos a un programa gratuito? Quizá por eso, porque es gratuito, pero recuerda el refrán: lo barato sale caro.




Tres puntos a modo de conclusión

1. Los diferentes oficios – abogados, médicos, juristas, publicistas, economistas…- manejan una rica jerga, un argot profesional que los auténticos profesionales de la traducción conocen a la perfección. Los entornos web de cada sector o actividad comercial son diferentes y, así, tienen necesidades de traducción también diferentes.

2. Las empresas del siglo XXI necesitan traducir sus páginas web para internacionalizar sus contenidos e intentar alcanzar a su público internacional, pero vamos a hacerlo bien, ¿no? Reservemos los programas de traducción automática para los momentos de ocio y dediquemos algo de presupuesto a contratar a esos traductores profesionales que controlan el argot profesional en el que está escrito originalmente nuestro entorno web.

3. Traducir una página web de un sector profesional concreto necesita de traductores profesionales que dominen el argot profesional. Por favor, no dejemos que la mediocridad empape también la traducción de páginas web empresariales; eso puede parecer barato en un primer momento, pero puede salir muy caro a medio y largo plazo.


 

 

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